En el cielo de tu boca
Nena, vamos a quedarnos despiertos
hasta que nos pueda la duermevela,
hasta que me despierte la postrera
yo me quedo a dormir en tu cuerpo.
Si tú te escondes tropiezo en sueños
porque la realidad que me desvela
se ha ido detrás de esas caderas,
te tendré que pedir un tiempo muerto.
Mientras deslizas tu dedo sin prisa
por la autopista de mi yugular
siento que esbozas una sonrisa.
Y en esto, te empiezo a morder y besar
y en el cielo de tu boca, tu risa,
los dos sabemos que el Sol puede esperar.
6 comentarios:
bonito soneto ;)
Gracias guapa, para vos ;D
precioso y divertido
los dos sabemos que el Sol puede esperar. Mágico!
Gracias a los dos ;)
dhfskjdhfkasjda peroperopero... esta me gusta, sí sí *-* haz más así y mis visitas en tu blog aumentarán bastante ;)
un beso, pri *-*
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