Alada Mancebía
No soy un ángel
pero de vez en cuando
me gusta echar a volar.
Volveré surcando el cielo
antes de que el Sol
me diga que es de día.
Será el final de mi utopía
fría y húmeda al pasar
de la noche al nuevo día.
Mientras tu pelo se enrede
con los dedos del viento
y mientras no reverberen
todos mis sueños.
Una culpa sin alas,
un filón desvalido.
Cuanto tiempo he perdido
buscando tu cama.
Tu sonrisa traviesa
y mi corazón preso.
Fundiste los plomos
de mis flojos sesos.
No me quedan palabras
y me sobra la tinta
de esta triste punzada
que sin querer desgañita.
No soy un ángel
pero a tu lado mujer
me crecen alas
sin querer.
Mientras tu sombra
no me persiga
podré vivir gritándole
a la vida…
Que soy feliz
sin tu aroma a caramelo,
dulce agonía
que invade mis recuerdos.
Que evoco el sabor
de tus besos de mejilla.
Volveré surcando el cielo
antes de que el Sol
me diga que es de día.
Un poco de ángel,
un poco de crío.
Con mis nuevas alas