Expirar
sin dejar de dormir
Ojalá
que se mueran los cuerdos,
ojalá
yo me vaya con ellos,
ojalá
no estuviera tan loco
para
nunca sangrar estos versos.
Buscando
exhalar mi tormento,
cual colilla
en el cenicero,
me
consumo muy poco a poco,
noto
el frío calando en mis huesos.
Dormido
en mi lecho de muerte,
soñando
en mi ataúd
las
sábanas rozan mi esencia,
las
notas amargas de un blues.
Ojalá
que me llueva por dentro,
ojalá
que no vuelva a sentir
las
huellas que marcan mis dedos…
Expirar
como el niño que fui.
Ojalá
que me escarche por dentro,
ojalá
que no vuelva a sentir
las
sangre en mis venas fluyendo…
Expirar
sin dejar de dormir.
Mi alma
ya dobla la esquina,
mis
párpados quieren sellar
la interpretación
de su vida…
¡Es
morir sin dejar de soñar!
Dormido
en mi lecho de muerte
esbozo
este amargo blues,
se va
con mi alma la suerte
y un joven
de mirada azul.
Ojalá
que me sacie el veneno,
ojalá
que no vuelva a sentir
tus
garras quemando mi pecho…
Expirar
sin volverme a por ti.
Ojalá
no me lleven al cielo,
ese club
queda lejos de aquí.
Ojalá logres lo que anhelo…
¡Expirar
sin dejar de dormir!
Expirar sin dejar de dormir…
1 comentario:
Me ha encantado, morir sin dejar de soñar, morir sin dejar de vivir ¡El sueño eterno!
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